Recuperación tras una cirugía cervical

EL VALOR DE SEGUIR ADELANTE

Hoy voy a contar cómo fue mi recuperación tras la cirugía cervical en casa y algunos consejos sobre cómo llevar los meses posteriores hasta la revisión médica.

Recuperación tras una cirugía cervical

Salí de aquel hospital dándome el sol de nuevo en mi cara… y lo primero que escuché al subirme al coche fue esta canción:

increíble, ¿verdad?…mis sentimientos estaban a flor de piel y escuchar esta canción fue como si algo quisiera indicarme el camino que debía de seguir, el camino de seguir adelante.

Lo primero que hice tras salir del hospital fue acomodar mi vida para los próximos meses, al menos hasta la siguiente revisión con el cirujano, que sería dos meses después. En mi caso, decidí irme a casa de mis padres y acomodarla a mis necesidades. Es necesario que sepáis que durante este tiempo de recuperación debéis hacer mucho reposo y no tratar de hacer ninguna actividad que pueda entorpecer la recuperación y estropearlo todo, como actividades diarias de casa, con niños, etc., por lo tanto, tendrás que pensar un poco más en ti y en tu recuperación y dejar tu vida paralizada por una temporada. Debes mentalizarte que todavía queda un largo camino que recorrer, por lo que hay que tener paciencia y mucho cuidado.

La mayor parte del tiempo la iba a pasar en el sofá o en la cama, así que los acomodé a mí. Las dos primeras semanas las pasé acostada en el sofá, sólo me levantaba para comer,asearme y salir a curarme la herida, aunque en mi caso, venían a casa a curarme, para no tener que moverme demasiado hasta la retirada de puntos. El quitarme los medicamentos por vena fue para mi cuerpo un impacto importante, sentía como si hubiese tenido un accidente muy grave y mi cuerpo hubiese chocado a toda velocidad contra una pared. También sentía fiebre y escalofríos. Me acostaba en el sofá con mucho cuidado e intentaba poner la cabeza lo más alineada posible a mi hombro. En mi caso, me aliviaba mucho ponerme cojines detrás de la espalda. Todavía me acuerdo de aquel primer día en casa, no sabía qué hacer ni cómo pasaría los meses siguientes, así que me puse a cantar, sí, la mayor parte de mi vida la había dedicado a cantar y aunque en la actualidad ya no me dedicaba a ello, no se por qué, en aquellos momentos, me apetecía cantar. Cantar era para mí como volver a recordarme que mi «yo» seguía ahí todavía, que seguía siendo, a pesar de todo, la misma persona, que nada había cambiado…aunque a veces los cambios son inevitables e incluso necesarios…

Debéis encontrar algo que os impulse a seguir adelante, no importa lo que sea, lo importante es encontrar el motivo. Quizá descubráis algún hobby o talento oculto, ¿quién sabe?, pero no os podéis venir abajo, tenéis que abrir la mente y pensar lo menos posible en lo ocurrido, de lo contrario puede que la mente os juegue malas pasadas. Yo tenía claro que no quería estar allí abajo donde otras veces ya había estado, así que no estaba dispuesta a que mi situación me derribase. Aún así, habrá momentos de bajón, tenedlo claro, en los que lloraréis de impotencia y os desesperaréis. A pesar de mi fuerza, tras dos semanas de estar en casa, sufrí un ataque de ansiedad, empecé a notar cierto malestar, me dolían mucho los brazos y piernas, como antes de la operación, y creía que nada había valido la pena, tenía muchísimo miedo de que algo no fuese bien, los médicos me habían dicho que los dolores tendrían que ir a mejor y yo iba a peor, así que volví al hospital de nuevo, tras mi fobia sólo había algo que pudiese dejarme tranquila, ver a un neurocirujano y que me dijese que todo estaba bien colocado, y así lo hice. A pesar de estar todo bien y hacerle todas las preguntas necesarias para estar lo más tranquila posible, no estuvo de más volver al hospital, ya que dijeron que estaba tomando muy poca medicación para esta operación tan compleja de corpectomía y disectomía cervical, y me volvieron a recetar bastante medicación, exactamente para 15 días más. La medicación consistía en tomar:

  • Nolotil cada 8h.
  • Paracetamol intercalado con Nolotil cada 8h
  • Fortecortín (anti inflamatorio con corticoides) 1 cada mañana disminuyendo la cantidad de este modo: 4 días 1 pastilla; 4 días media pastilla; y 4 días 1/4 de pastilla.
  • Diazepam 1 por la noche y 1/2 por la mañana
  • Protector de estómago

También me ponía Thrombocid en los hematomas que me habían salido por el cuerpo como las muñecas, brazos, tobillos, costillas, y clavículas por el uso del collarín. Con esta medicación pude llevar mejor las próximas semanas y los meses siguientes a mi cita médica. Es decir, si notáis que algo no va bien o que os sentís mal, no dudéis en volver al hospital, seguramente todo irá genial, pero tu tranquilidad y bienestar también son importantes en esta recuperación. Si tenéis los mismos dolores que antes de la operación y creéis que de nada ha servido tanto sufrimiento, debo decir que tras una operación en la que, por ejemplo, la médula espinal haya sufrido algún daño o estuviese comprometida de alguna forma, aunque se despeje el canal y se descomprima, no es un suceso instantáneo, el canal por donde pasa la médula debe de recomponerse poco a poco y los nervios también deben de volver a la normalidad, por lo tanto, es totalmente normal sufrir dolores por un tiempo. En las siguientes fotografías os muestro el antes y el después para que lo veáis:

 

 

 

 

 

 

 

Por otro lado, quiero hablar del Diazepam. Los primeros días me notaba muy somnolienta y aproveché para descansar todo lo que no había dormido en el mes anterior, después el Diazepam dejo de hacerme tanto efecto, o más bien mi cuerpo se acostumbró. Como una apreciación, cuando dejé de tomarlo, noté como mi mente y cabeza habían pisado tierra, y entonces fue cuando noté un bajón en mi estado de ánimo.

La herida del cuello no cerró tan fácilmente por la apertura de las dos cirugías, así que pasaron 15 días  hasta que decidieron quitarme los puntos, y mi herida y su evolución tras dos meses quedó así:

 

 

 

 

 

 

 

A pesar de todo, decidí seguir adelante y empezar a hacer una vida lo más normal posible dentro de mis dificultades. Durante esos dos meses salí a comer, a cenar, a andar todo lo que podía, a la playa, a quedar con amigos, en definitiva, A SONREIRLE A LA VIDA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando salía a andar había momentos en los que tenía que volver a casa, me dolía muchísimo la espalda a la altura de la dorsal y la lumbar, daos cuenta de que tenía una rectificación del cuello, y estuve dos meses con una postura que no es la propia. El cuello debe tener una curvatura y con el collarín era imposible tenerla. También empezaron a dolerme las rodillas y piernas y, sobre todo, tenía un intenso dolor en la cadera a causa del injerto de hueso de la primera operación, pero todo esto no detuvo mis ganas de salir a la calle y andar cada día, además andar es muy favorable para la fusión y consolidación del hueso.

Debéis también evitar estar sentados demasiado tiempo en sillas duras y rectas, como las de cocina, por ejemplo, ya que la espalda se cargará bastante y empezará a doler por adoptar esa posición tan recta. Para comer yo usaba con cojín grande para ponerlo en mi espalda.

Cuando podáis asearos solos, es recomendable tener un antideslizante en la ducha y una alfombra de baño para salir, y si podéis sentaros, mucho mejor. Si tenéis el pelo largo y podéis precisar de alguien que os lo seque, mucho mejor, para no causar daño, ya que el cargar objetos por encima de la cabeza no es bueno. Igualmente lavarse el pelo muy a menudo no es lo primordial en estas situaciones, lo más importante es guardar reposo en cuanto a actividades se refiere.

Aunque os veáis un poco limitados, veréis que poco a poco iréis haciendo más cosas por vosotros mismos, tampoco es bueno que el miedo se apodere de vosotros, así que adelante, ¡A INTENTARLO!

En lo que se refiere al collarín, en mi caso, no podía quitármelo ni para ducharme, así que para lavarlo, con mucho cuidado y sin mover el cuello, me soltaba una parte y la lavaba bien, y después la otra. Es recomendable tener dos collarines, sobre todo, a la hora de secar el que has lavado, porque el collarín tras mojarlo, es necesario que esté seco cien por cien antes de ponértelo si queremos evitar rozaduras y sarpullidos. También usaba gasas transpirables lo más grandes posibles para colocarlas debajo del collarín y evitar los roces, sobre todo las usaba para dormir. Para los roces usaba Talquistina.

 

 

 

 

 

 

 

En la cama, me facilitó dormir bastante bien y no tirar demasiado del cuello, el poner cojines debajo de la cama justo en el lugar donde apoyes la cabeza para dormir, de esa forma simularemos la cama de un hospital teniendo una forma inclinada y sufriremos menos. La mejor forma en la que dormía era de lado para no mover la cabeza demasiado durante la noche.

Y por último y MUY IMPORTANTE: CUIDAR LA POSTURA CORPORAL. Aunque eguardéis reposo tendréis que hacer gestos y movimientos del día a día:

  • Lo más importante es evitar flexionar la espalda a toda costa, y por supuesto el cuello, aunque llevéis collarín, para ello lo mejor es agacharse flexionando las piernas para coger objetos que están a una altura baja o en el suelo.
  • A la hora de calzarse, hacerlo sentados en algún asiento bajo.
  • Para lavarte la cara utiliza una toalla mojada.
  • Hazte un con vasito para enjuagarte después de lavarte los dientes.
  • El objetivo es no agachar la cabeza demasiado y para ello tendrás que flexionar las rodillas casi siempre.
  • Si durante este tiempo necesitas o te sientes mejor leyendo, es mejor que compres un atril, y si trabajas con ordenador, mejor es hacerlo desde el sofá con la espalda recta y con una mesa plegable.

 

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Julia Jiménez
Julia Jiménez

¡Hola! Me llamo Julia, tengo 27 años y he sufrido de hernia discal cervical durante dos años.
Me gustaría compartir mi experiencia y mi vida antes y después de mi diagnóstico y operaciones. Ha sido un gran cambio mental y físico, aún lo está siendo, pero con la sonrisa más fuerte que nunca. Voy a compartir con vosotros cada momento de mi enfermedad y mi día a día, porque confío en que todo saldrá bien.

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Julia Jiménez
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¡Hola! Me llamo Julia, tengo 27 años y he sufrido de hernia discal cervical durante dos años.
Me gustaría compartir mi experiencia y mi vida antes y después de mi diagnóstico y operaciones. Ha sido un gran cambio mental y físico, aún lo está siendo, pero con la sonrisa más fuerte que nunca. Voy a compartir con vosotros cada momento de mi enfermedad y mi día a día, porque confío en que todo saldrá bien.

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Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Hola Julia espero que estes mejor, te Centro mi casa tengo cuatro protusiones de c3 a c7 cervicales artrosis cervical y estenosis cervical, no se si esta caso pero estes mes y en junio tengo dos neurocirujanos para ver si me operan en mutual o sanitas ya que en Seguridad social me dicen que es muy complejo todo . PD. Lo tutto era similar ha lo mio esa es mi pregunta y como estas porque la verdant tengo miedo ha como quedare ahora estoy bien pero con dolor cronico todos lis dias unis mas y otros menos pero ya estoy desesperado llevo cuatro años con esto y cada ver peor mas crisis y mas dolor . Asi ya no se puede vivir . Person si te molesto con tanto argumento gracias y Saludos cordiales

    1. Hola Salvador. Normalmente las protrusiones no se suelen operar a no ser que sea un caso extremo, no se si será el tuyo. Es normal que sientas dolor, las protrusiones son muy molestas y suelen ir a peor en algunos casos y con la artrosis también el problema se agrava. La operación es una cosa seria y complicada. No sé la edad que tienes pero yo te aconsejo que te informes bien antes que nada y preguntes a varios médicos sobre tu caso, coméntales que qué ocurriría si no te operas y si decides no operarte o te lo han recomendado ellos, qué puedes hacer para frenar un poco el ritmo de la artrosis o las protrusiones. También es bueno que vayas a un fisioterapeuta que entienda del tema y te pueda aconsejar o ayudar con lo tuyo, quizá puedas frenar un poco tu problema y vivir sin tantas molestias. Intenta buscar otras soluciones y si la cosa no mejora, ya entonces planteate la opción de la cirugía.
      espero haberte ayudado.
      Un saludo y un abrazo:)

  2. Te doy infinitas gracias por tu vivencia, paso a paso, estoy pendiente de una disectomía y una artrodesis en tres vértebras, en mi caso las hernias han provocado una mielopatía que me está dejando tetrapléjica a pasos agigantados. ¡Gracias por el valor de documentar tu experiencia! A mi me ha servido de mucho
    Un abrazo enoooorme
    Mariam

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