Potenciales evocados somatosensoriales y electromiografía

«FUERZAS ES LA NUEVA BELLEZA»

Kate Parker

Antes de empezar a escribir este post, haré un resumen para situaros por donde quedó mi historia:

Tras mi segunda operación (corpectomía cervical), a los dos meses me hice una radiografía de control solamente de perfil y de frente de forma neutral (según el médico, nada se había movido), pero presentaba unos calambres eléctricos por el cuello, no sentía muchas partes de mi cuerpo (las partes mas afectadas eran pecho, espalda y brazos) y mi última resonancia desde el hospital decía que tenía, mielopatía cervical, estenosis del canal y radiculopatía c6. Yo de este resultado nunca fui informada, el jefe de neurocirugía me dijo: Julia ha salido todo bien, te vamos a dar el alta. Pero yo, que ya andaba con pies de plomo, pedí una copia de todas mis pruebas antes de irme de aquel hospital, el que durante 15 días había sido mi hogar…

8 meses tras la intervención tuve que hacerme 3 pruebas de control:

  1. Una resonancia magnética con contraste (RMN)
  2. Electromiografías de las extremidades inferiores y superiores (EMG)
  3. Y unos potenciales evocados somatosensoriales (PESS)

Tuve que esperar 8 meses para realizarme estas pruebas porque la resonancia sólo se podía hacer una vez transcurridos 6 meses, ya que las ondas magnéticas podían mover el material que tenía implantado (cilindro de titanio, placa y 4 tornillos). Estas pruebas no son las obligadas o reglamentadas una vez hayas sido operado, ni mucho menos, pero en mi caso,  por cómo sucedió todo lo que os he ido contando post tras post, mis complicaciones y mis resultados de la resonancia de la que he hablado mas arriba, el doctor creyó conveniente hacerlas. Aunque estas pruebas de las que hablaré a continuación se pueden hacer en cualquier otra situaciones, síntoma o diagnóstico.

De la resonancia magnética ya os hablé en el post Resultados de resonancia y electromiografía: protrusión discal

Esta vez, la resonancia fue con contraste. Esto no quiere decir que fuese diferente. La resonancia es la misma, sólo que al principio te hacen la resonancia de forma normal, a los 15 o 20 minutos (el tiempo puede variar) paran la máquina y te inyectan por vía en el brazo el contraste y vuelven a introducirte dentro para seguir con la resonancia, esta segunda vez menos tiempo. El contraste no duele, solamente sentirás un poco de frío al introducirlo. De esta forma el radiólogo podrá contrastar las imágenes (con y sin contraste). El contraste ayuda a que los órganos, vasos sanguíneos o tejidos se vean con más claridad. Antes de hacerme esta prueba tuve que aportar un análisis de sangre reciente.

De la electromiografía también hablé en en el post Resultados de resonancia y electromiografía: protrusión discal

Pero esta vez, mi experiencia, a diferencia de la anterior en la que sólo me examiné el brazo izquierdo, se pareció bastante a una tortura china. La neuróloga que me hizo este examen, cuando entré a consulta me dijo: «vamos a tardar más de dos horas». También me dijo que nunca había tenido que hacer esta prueba tan larga, pues no es lo normal que te hagan electromiografías de las 4 extremidades para poder encontrar cualquier raíz nerviosa dañada,  y además, el mismo día, hacer los potenciales evocados, por lo que también me dijo que iba a sufrir bastante, y así fue, una tortura china en toda regla. Yo como ya sabía que tendría que desnudarme par esta prueba, iba preparada con un pantalón corto debajo y una camiseta de tirantes, dejando descubiertos brazos y piernas.  Por cierto, no llevéis lociones corporales, cremas y demás en el cuerpo. El dolor se puede aguantar, lo que es inaguantable es que te agujereen 20 veces sin descanso. Para mí, esta vez fue duro, por la duración más que nada. Como ya dije en su día, esta prueba consiste en colocar unas agujas en determinadas zonas del cuerpo al mismo tiempo que se mandan unas descargas eléctricas para ver la respuesta de tus músculos. En ese proceso deberás hacer fuerza con los movimientos que te va indicando el neurólogo. Esta prueba también consiste en colocar unos electrodos por distintas  partes del cuerdo, encargados de mandar señales de movimiento para ver el tiempo de reacción, la información que se recopila, etc., (los que más me dolieron fueron los colocados en los laterales de los tobillos). Aunque es difícil, mantente relajado y colabora, pues de lo contrario, la prueba tardará más. Tampoco os asustéis si veis sangre en la camilla, es normal por las agujas colocadas. Los días posteriores encontraréis las zonas examinadas doloridas y con algún moratón que otro que a las semanas se irá.

Por último, los potenciales evocados somatosensoriales fue algo nuevo para mí. Esta prueba consiste en potenciales eléctricos generados principalmente por las fibras gruesas de la vía somatosensorial en las porciones centrales y periféricas del sistema nervioso, en respuesta a un estímulo reproducible (normalmente muñecas y tobillos). Sirve básicamente para ver lesiones a nivel de la médula espinal y si hay libre paso de información al cerebro, desde que se se produce el estimulo hasta que el cuerpo reacciona. Esta prueba también fue desagradable para mí, pero es cierto que ya estaba muy agotada de la prueba anterior.

Para esta prueba es necesario que vayáis con el cabello limpio, sin laca, gomina, etc. Te colocan en el casco de la cabeza los electrodos con un gel bastante pringoso (del que tardé tiempo en quitarme de la cabeza). A mí me pareció que me volvían a clavar agujas (recuerdo 2 o 3 en la cabeza, 2 en cada clavícula, 1 en la nuca), pero no eran las agujas colocadas en la electromiografía. Deberás permanecer quieto mientras se producen las estimulaciones, y como he dicho antes, intenta mantenerte relajado aunque los pies y manos se muevan y se levanten.

Ahora ya sabéis un poco más de estas pruebas.

Estas pruebas se pueden hacer también para otro tipo de diagnósticos. Así que si os toca pasar por ellas, tomadlo con calma y sobre todo, los días previos a las pruebas no pensad demasiado en ellas, pues esto lo único que os creará será más ansiedad y crear una imagen ficticia en vuestra mente que seguramente diste muchísimo de la realidad.

¡Ánimo y a seguir fuertes!

COMPATIR
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AUTORA
Julia Jiménez
Julia Jiménez
Me llamo Julia, tengo 28 años y he sufrido de hernia discal cervical con opresión medular durante dos años hasta mi primera operación. La primera operación me ocasionó una mielopatía y rotura de varias vértebras, lo cual me llevó a una segunda operación. Actualmente estoy pendiente de otra tercera operación por pseudoartrosis y combatiendo los múltiples problemas que me ha ocasionado el daño medular. Me gustaría compartir mi experiencia y mi vida antes y después de mi diagnóstico y operaciones. Ha sido un gran cambio mental y físico, aún lo está siendo, pero con la sonrisa más fuerte que nunca. Voy a compartir con vosotros cada momento de mi enfermedad y mi día a día, porque confío en que todo saldrá bien y en que esto, algún día, tenga un final.
Julia Jiménez
Julia Jiménez
Me llamo Julia, tengo 28 años y he sufrido de hernia discal cervical con opresión medular durante dos años hasta mi primera operación. La primera operación me ocasionó una mielopatía y rotura de varias vértebras, lo cual me llevó a una segunda operación. Actualmente estoy pendiente de otra tercera operación por pseudoartrosis y combatiendo los múltiples problemas que me ha ocasionado el daño medular. Me gustaría compartir mi experiencia y mi vida antes y después de mi diagnóstico y operaciones. Ha sido un gran cambio mental y físico, aún lo está siendo, pero con la sonrisa más fuerte que nunca. Voy a compartir con vosotros cada momento de mi enfermedad y mi día a día, porque confío en que todo saldrá bien y en que esto, algún día, tenga un final.
COMENTARIOS

Esta entrada tiene 6 comentarios

  1. Laura Roca

    Ánimo Julia,seguro que con tu actitud y fortaleza te será más fácil seguir adelante.

    1. Julia Jimenez

      muchas gracias por los ánimos 😉

  2. Irene Parra

    Hola!! Cada vez que te leo parece que es mi propia historia,he pasado prácticamente por lo mismo que tú,dos operaciones de cervicales una de hombro,y el dolor sigue,,en éste último electromiograma me dijeron que había daño medular,que era crónico y que ya no podían hacer más por mi,me mandaron una prueba de poténciales evocados que aún no me la hicieron ya que dice que parece que hay algo en el canal anterior medular, a veces siento que no puedo más,me quedé sin mi puesto de trabajo xq acabé la prórroga de la it,y esperando la resolución de la seguridad social,no sé qué verán en ésta prueba y si tendrá solución, mientras me mandaron a la unidad del dolor,que ya tengo la cita para marzo.Me gusta leerte xq eres súper joven y lo afrontas cómo una campeona!!!

    1. Hola, Irene. Muchas gracias por escribirme. Decirte que tu también eres una super campeona por lo que me cuentas. No te rindas y sigue luchando. A veces nuestros nervios no se van a recomponer jamás, pero nuestra mente tiene que ser más fuerte. Investiga, lucha, ve donde tengas que ir, pero no te estanques en el dolor. Si los potenciales evocados salen mal, es algo más complicado, espero que no sea así. Yo también estoy en Unidad del dolor. Nos iremos contando sobre los tratamientos. Gracias por leerme 🙂

  3. Irene

    Hola Julia,me alegra volver a verte por aquí!!! Espero que estés bien.Por fin me hicieron los poténciales evocados y tengo mielopatia cervical otro mazazo más después de tres intervenciones según me dijo el trauma de la unidad de columna en breve me hacen una resonancia y según lo que se vea tendré que volver al quirófano de nuevo,estoy acojonada y sobre todo porque no te dan apenas explicaciones,le pregunté de qué depende que entre en quirófano o no?? Y si no entro que me puede suceder con el paso del tiempo??? Y su respuesta fué; si tiene solución tendrás que ir a quirófano y si no,pues ya hablaremos tratamiento de por vida y adiós hasta la próxima.La verdad que estoy muy asustada leo y leo pero no sé,todo lo veo muy negro en fin…lo dicho espero que estés bien y un abrazo fuerte!!

    1. Hola Irene. Yo tengo mielopatía sin poder operar. Sé que decirte «tranquila» es una gilipoyez por mi parte, pero confía en ti, en tu fuerza y en el tiempo. TODO VA A SALIR BIEN. A veces nuestros mayores enemigos somos nosotros mismos.

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